CAMO y AMO: Un binomio clave para la seguridad aérea

AMO - PART 145

En el ecosistema aeronáutico, la seguridad no depende de una sola pieza, sino de la perfecta coordinación entre distintos actores. Dos de ellos son las CAMO (Continuing Airworthiness Management Organization) y las AMO (Approved Maintenance Organization). Aunque sus funciones son distintas, su colaboración es lo que asegura que cada aeronave vuele bajo los más altos estándares.

¿Qué son CAMO y AMO?

De forma breve:

  • CAMO: Organizaciones responsables de la gestión continua de la aeronavegabilidad. Se encargan de planificar, supervisar y garantizar que la aeronave cumpla con la normativa EASA Parte-M o Parte-CAMO.
  • AMO: Organizaciones certificadas para la ejecución física del mantenimiento, reguladas por EASA Parte-145. Realizan inspecciones, reparaciones y modificaciones siguiendo procedimientos técnicos.

Cómo trabajan juntas

La relación entre CAMO y AMO es estratégica:

  • Planificación vs. Ejecución: La CAMO diseña el programa de mantenimiento y coordina las tareas; la AMO las ejecuta en hangares con personal certificado (B1, B2, C).
  • Flujo de información: La CAMO analiza boletines de servicio y directivas de aeronavegabilidad (AD), mientras la AMO reporta cada intervención con trazabilidad completa.
  • Certificación y control: La CAMO emite el Airworthiness Review Certificate (ARC), pero depende de la evidencia técnica que aporta la AMO tras cada inspección.

Sinergia para la seguridad aviónica

Esta colaboración evita riesgos críticos:

  • Cumplimiento normativo: La CAMO asegura que nada se pase por alto; la AMO garantiza que todo se haga conforme a los estándares técnicos.
  • Gestión de riesgos: Ambas integran el Safety Management System (SMS), creando una cultura preventiva que reduce fallos latentes.
  • Eficiencia operativa: Una comunicación fluida minimiza tiempos de parada y optimiza costes sin comprometer la seguridad.

CAMO y AMO son dos caras de la misma moneda. Sin la planificación estratégica de la CAMO, el mantenimiento carecería de dirección; sin la ejecución técnica de la AMO, la aeronavegabilidad sería solo teoría. Juntas, forman el engranaje que mantiene la aviación segura, fiable y conforme a la normativa internacional.